Autor: Salvador Candel
Y ahora Madre, con tu permiso, creo el espacio y el tiempo para la magia y el encuentro. Y en un instante me sorprendo a mi misma, arriba... Estoy sentada en la cumbre y contemplo tanta belleza..., que mi pecho se abre... se abre. Y respire, respiro, lo respiro todo, Amor... ¡Tanta y tanta luz!. Y mi alma se desgrana en bendiciones y come lluvia se vierte y me desparrama. Y mis brazos se agrandan tanto, que abrazan a todo el mundo...
Escuchar fragmento »