Simboliza la figura del hombre con los brazos y las piernas extendidas. Es un símbolo de poder y perfección.
Sus cinco puntos representan el espíritu, el aire, el fuego, el agua y la tierra. Es un símbolo que tiene el poder de inmovilizar o alejar a los malos espíritus, atar a los poderes malignos y traer buena suerte, por lo que lo convierte en uno de los símbolos esotéricos más poderosos que existen.